
El amoníaco sigue siendo el refrigerante más eficiente para aplicaciones industriales de alta demanda. Su capacidad de transferencia térmica, su comportamiento estable y su bajo impacto ambiental lo convierten en la opción preferida en plantas donde cada grado cuenta.
Pero un sistema NH₃ no es solo un equipo: es ingeniería aplicada. Requiere diseño especializado, selección correcta de equipos, seguridad operacional, válvulas adecuadas, diseño de piping según normativa y un enfoque preciso en control. En Frimont Chile desarrollamos sistemas de refrigeración con amoníaco pensados para agroindustria, centros de distribución, frigoríficos y plantas de proceso. Desde nuevas instalaciones hasta retrofits o ampliaciones, el objetivo es el mismo: lograr un rendimiento térmico superior con control y seguridad.
El NH₃ es eficiente. Lo que importa es implementarlo bien.